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25 de febrero de 2009

LOS VEHÍCULOS EN LA BIOSEGURIDAD DE UNA EMPRESA PORCINA (1)

Los vehículos junto con los choferes y sus ayudantes se contaminan fácilmente al transportar animales e implementos, visitar las granjas, rastros, y acarrean los gérmenes patógenos grandes distancias. Constituyen uno de los factores más importantes en la difusión de las enfermedades en las regiones porcícolas y se ha documentado que los vehículos son importantes en la diseminación de la fiebre porcina clásica, pleuroneumonía enzoótica, salmonelosis, colibacilosis y disentería porcina en condiciones naturales.

Los vehículos que pueden poner en riesgo la bioseguridad de una granja porcina son:
- Camiones para entrega de cerdos pues se trasladan a los rastros, diferentes granjas o centros de acopio donde también se encuentran animales de diferentes orígenes.
- Camiones para recolecta de cerdos.
- Camiones para recolecta de animales muertos.
- Camiones para entrega de alimentos.
- Automóviles del personal.
- Vehículos de mantenimiento y servicios.
- Vehículos que acarrean implementos.
- Vehículos que recogen desperdicios.
- Bicicletas o motocicletas de los empleados porque muchos de ellos tienen cerdos de traspatio o atienden cerdos en la comunidad.
Por este motivo:
· No se debe permitir la entrada de vehículos de ningún tipo a la granja.
· Los vehículos autorizados sólo pueden llegar a la parte externa de la cerca de la granja en la zona de carga y descarga, después de haber sido lavados y desinfectados.
· Los vehículos del personal y visitantes deben llegar a un estacionamiento donde por medio de una campana o timbre se puede avisar que ha llegado un vehículo, en caso necesario.
· Entre menos vehículos entren al perímetro de las instalaciones existirá menor riesgo de contaminación.
En relación con el chofer y el personal que lo acompaña se les debe proporcionar entrenamiento para que conozcan la importancia de:
- Que pueden servir de vehículos a gérmenes patógenos si contaminan sus vestimentas y calzado.
- Evitar las rutas que son transitadas frecuentemente por otros vehículos que transportan cerdos.
- Evitar lugares comunes a donde llegan vehículos con cerdos como rastros, plantas empacadoras, restaurantes, gasolineras, entre otros, en donde al estar cerca de vehículos cargados de animales, existe el peligro que se contaminen.

Los vehículos pueden transportar gérmenes patógenos que pueden provocar brotes muy costosos. El brote de fiebre porcina clásica en Holanda durante 1997 y 1998 parece ser que fue debido a un camión que transportó cerdos a Alemania; debido al invierno riguroso el camión no pudo ser lavado adecuadamente y cuando regresó a Holanda acarreó el virus. En ese brote se sacrificaron alrededor de 13 millones de cerdos con un costo de aproximado de 3.2 billones de dólares. Además se demostró que el 24% de la difusión del virus en Holanda fue por medio de los transportes.

En México en una granja que estaba localizada en un estado libre de FPC ocurrió un brote debido a que sus camiones transportaban cerdos de la engorda a un rastro fuera del estado donde llegaban animales infectados con el virus de la FPC. Debido a una falla en el lavado y desinfección de los camiones se introdujo el virus a la piara y provocó un brote de graves consecuencias (Morilla y Carvajal 2004).

11 de febrero de 2009

COMO PROTEGER LA PIARA NACIONAL (4)

Las autoridades de salud animal son las responsables de la vigilancia de las fronteras y puntos de entrada de un país para evitar la introducción de animales, productos y subproductos contaminados. Sin embargo, es muy importante que los miembros de las cadenas productivas pecuarias ayuden a evitar la entrada de gérmenes patógenos, por lo que deben ser conscientes de:

Respetar la prohibición de traer productos pecuarios de otros países.
Evitar la visita de instalaciones pecuarias en otros países. Si se hace, utilizar ropa de la explotación, bañarse y dejar pasar por lo menos 7 días después de haber visitado la explotación, antes de visitar una explotación pecuaria en el país.
Dar aviso inmediato a las autoridades de salud animal de cualquier caso de enfermedad en los animales con elevada morbilidad y mortalidad.
Las asociaciones de productores de algunos países ofrecen seminarios para concientizar a los productores de la necesidad de proteger la piara nacional de gérmenes exóticos, por lo que es importante que se implementen estos seminarios en nuestro país (1, 2, 3, 4).
Las prácticas estratégicas que se recomiendan para proteger la piara nacional se encuentran en el cuadro:

Referencias
1. Davies, P.R., Hueston, W.D.: Zoonoses and potential effects on the global market for pork. Proc. Amer. Assoc. Swine Pract., 317-324, 2004
2. Hayes, D.: Impact of international trade on the global pork market. Proc. International Pig Veterinary Society, 17:49-54, 2002
3. Davies, P.R., Hueston, W.D.: Zoonoses and potential effects on the global market for pork. Proc. Amer. Assoc. Swine Pract., 317-324, 2004.
4. Nielsen, B.: Pork safety - a world overview. Proc. International Pig Veterinary Society, 17:121-135, 2002.

31 de enero de 2009

CÓMO PROTEGER LA PIARA NACIONAL (3)

Las medidas internacionales y nacionales permiten el comercio legal entre países con un mínimo de riesgo; sin embargo existe el peligro que se introduzcan enfermedades exóticas a un país por medio del transporte ilegal de animales, semen o productos que contengan carne de cerdo contaminados (2,3).

Algunos ejemplos de introducción accidental fueron en 1985 el brote de Peste Porcina Africana (PPA) en Bélgica debido a la alimentación de cerdos con desechos de comida que contenían carne contaminada de animales que habían sido importados desde España (4). En 1992 la Fiebre Porcina Clásica (FPC) entró a Holanda debido a la introducción de cerdas de desecho infectadas de Alemania. En 1997 la FPC llegó a la República Dominicana a través de la entrada ilegal de cerdos de traspatio provenientes de Haití. Se ha sugerido que el origen del brote de FPC en Inglaterra en 1999 fue debido a que un producto ilegal conteniendo carne contaminada fue consumido por los cerdos (8). En el caso del virus de PRRS probablemente uno de los factores que contribuyó a la rápida diseminación a escala internacional fue la venta de animales de pie de cría y semen contaminado, cuando todavía no se conocía el agente etiológico y no se contaba con métodos de diagnóstico.

Debido a la presencia de FPC en la República Dominicana y el peligro que entrara a los Estados Unidos por medio de subproductos animales, durante los meses de septiembre y octubre de 1997 el personal de APHIS revisó a todos los pasajeros que llegaban al aeropuerto de San Juan, Puerto Rico y al de Miami, Florida, Estados Unidos, provenientes de la República Dominicana y en los dos meses se confiscaron 1,400 a 1,800 kg de embutidos ilegales (5,7). Corso (1) estimó que la posibilidad media anual, de que en una o más ocasiones se alimente a los cerdos en los Estados Unidos con desechos de comida que contengan carne contaminada con el virus de la FPC en 0.063, con el de la Fiebre Aftosa en 0.043, de la Enfermedad Vesicular del Cerdo en 0.005 y de la PPA en 0.005. Este resultado indicaba que el mayor peligro lo constituía el virus de la FPC.

En años recientes se ha incrementado la posibilidad que se introduzcan de manera intencional agentes patógenos a un país o bioterrorismo, con objeto de afectar la industria animal y provocar un desastre económico (6).

Referencias
1. Corso, B.: Likelihood of introducing selected exotic diseases to domestic swine in the continental United States of America through uncooked swill. Rev. Sci. Tech., 16:199-206, 1997.
2. Davies, P.R.: Food safety and access to domestic and export markets. J. Swine Health Prod., 5:13-20, 1997.
3. Davies, P.R., Hueston, W.D.: Zoonoses and potential effects on the global market for pork. Proc. Amer. Assoc. Swine Pract., 317-324, 2004
4. Castryck, F., Biront, P.: Epizootiology of african swine fever in Belgium. Proc. International Pig Veterinary Society, 9:322, 1986.
5. Faxas, A.V.: Programa de erradicación de la fiebre porcina clásica y modernización de los sistemas nacionales de sanidad agropecuaria en Haití y la República Dominicana. En: La Fiebre Porcina Clásica en las Américas. Morilla, A. (ed). IICA, INIFAP, CFPPEP, 271-283, 2000. Haga clic aquí.
6. Morilla, A.: Las enfermedades virales emergentes de los cerdos. Ciencia Veterinaria, 9:198-227, 2004. Haga clic aquí.
7. Pacer, R.: Vigilancia epidemiológica de la Fiebre Porcina Clásica en los Estados Unidos. En: La Fiebre Porcina Clásica en las Américas. Morilla A (ed). IICA, INIFAP, CFPPEP, 113-120, 2000. Haga clic aquí.
8. Sandvik, T., Drew, T., Paton, D.J.: CSF virus in East Anglia: where from? Vet. Rec., 147:251 (letter), 2000.

17 de enero de 2009

CÓMO PROTEGER LA PIARA NACIONAL (1)

A partir de esta nota se van a revisar los puntos críticos de control para que no entren enfermedades de los cerdos al país. Esto es debido a que existen enfermedades que debido a su rápida difusión y consecuencias económicas afectan tanto a la industria porcina como a la economía de un país (1,2,3,4). Estas enfermedades pertenecen a la Lista A de la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE) y son la Fiebre Aftosa (FA), Peste Porcina Africana (PPA), Fiebre Porcina Clásica (FPC) y la Enfermedad Vesicular del Cerdo (EVC); además hay otras enfermedades que no son tan severas pero que constituyen barreras para el comercio nacional e internacional como son de Aujeszky, Ojo Azul y PRRS. Este tema lo trata el Dr. Armando Mateos Poumián en una conferencia dictada en el simposio a distancia sobre Bioseguridad en Granjas Porcinas. Para acceder a la conferencia haga clic aquí.
Es importante que los productores, personal de las granjas, técnicos que atienden cerdos y público en general conozcan los peligros que implican para un país y eventualmente para su negocio el que entre una enfermedad exótica a un país.


Referencias
1. Hayes, D.: Impact of international trade on the global pork market. Proc. International Pig Veterinary Society, 17:49-54, 2002.
2. Nielsen, B.: Pork safety - a world overview. Proc. International Pig Veterinary Society, 17:121-135, 2002.
3. Roppa, L.: Globalization and perspectives of swine production in South America. Allen D. Leman Swine Conference, 32-40, 2002.
4. Zepeda, C., Salman, M., Ruppanner, R.: International trade, animal health and veterinary epidemiology: challenges and opportunities. Prev. Vet. Med., 48:261-271, 2001.

5 de enero de 2009

LA LOCALIZACIÓN GEOGRÁFICA DE LA GRANJA Y LA BIOSEGURIDAD (3)

Uno de los factores más importantes que se deben tener en cuenta cuando se quieren implantar las medidas de bioseguridad en una explotación porcina es su localización geográfica.
En granjas porcinas localizadas en zonas de elevada densidad porcina del centro de la República Mexicana, en donde se encontraban de manera enzoótica la FPC, enfermedad de Aujeszky, del Ojo Azul, PRRS y Circovirosis, que a pesar de las medidas protectoras las piaras susceptibles con el tiempo invariablemente se infectaban.
No siempre es clara la forma como se transmiten los gérmenes de una piara a otra. En el caso de virus que afectan el tracto respiratorio, se ha demostrado que el viento es el vehículo. Es común que el virus de la enfermedad de Aujeszky pase de piaras contaminadas a susceptibles que se encuentran hasta 3 km de distancia, pero en ciertas condiciones alcanzan mayor distancia. Por ejemplo los brotes masivos en cerdos en Jutland del Sur y las islas de Als y Funen en Dinamarca coincidieron con fuertes vientos del sur que probablemente acarrearon el virus desde las piaras infectadas que se encontraban en Alemania, a una distancia aproximada de 80 km sobre el mar (Andersen 1991).
En relación con el virus de la influenza porcina, Tofts (1986) reportó que se transmitió de una granja infectada a otra que estaba a 4 km de distancia por medio de los vientos dominantes, y Easterday y Van Reeth (1999) informaron que los brotes explosivos en las regiones densamente pobladas eran debidos a la difusión por aire.
Uno de los virus que se transmite por aire muy rápido es el de la fiebre aftosa. En Taiwán existía una floreciente industria porcina, libre de FPC, fiebre aftosa y otras enfermedades; estaban registradas alrededor de 26,000 granjas y su mercado principal era Japón. En el año de 1997 apareció un brote de Fiebre Aftosa probablemente debido a la introducción de cerdos infectados de contrabando de la China continental. Debido a la elevada densidad porcina que se calculó en 1922 cerdos/km2, el virus se difundió rápidamente alcanzando una tasa promedio de 260 piaras infectadas por día, por lo que fue imposible pararlo (Yang 2002).
Además del aire, las aves ayudan a la difusión de gérmenes en las cuencas porcinas. Este fue el caso de los brotes de gastroenteritis transmisible de los cerdos (GTC) ocurridos en una zona porcícola. Cuando se analizó el patrón de difusión de los brotes, se encontró que se presentaban dentro de un área con un diámetro no mayor de 10 km, en zonas aledañas a ríos o canales de agua, que estaban arboladas. Todos los brotes ocurrieron durante los meses fríos, que era cuando se formaban grandes parvadas de chanates o zanates, que se alimentaban de la comida de los cerdos de la engorda. Cuando los cerdos estaban diarreicos por la GTC, al bajar las aves a comer se contaminaban las patas y plumas con las heces conteniendo virus y lo acarreaban cuando volaban a otras granjas (Morilla 1994).

29 de diciembre de 2008

LA LOCALIZACIÓN GEOGRÁFICA DE LA GRANJA Y LA BIOSEGURIDAD (2)

El virus de la fiebre porcina clásica se difunde muy rápido entre las piaras y los cerdos de traspatio utilizando todos los medios posibles. Uno de los problemas para su control es la dificultad de detectar la infección al inicio por lo vago de los signos clínicos de los animales y cuando se diagnostica la infección y se decide eliminar los animales infectados, el virus generalmente ha alcanzado una gran población de animales. Cuando aparecieron los brotes de fiebre porcina clásica en Holanda durante 1997 -1998 la densidad de cerdos se calculaba en alrededor de 3,000 por km2. Se infectaron 429 piaras en las que se sacrificaron alrededor de 1 millón de cerdos enfermos, infectados o sospechosos y para reducir la densidad se sacrificaron de manera preventiva alrededor de 12 millones de animales sanos de 1,300 piaras. Sólo con esas medidas se pudo detener la enfermedad, que aunque fueron exitosas, su costo fue muy elevado y acarrearon un problema de tipo social porque la población no estuvo de acuerdo en el sacrificio de los animales sanos (Bouma et al., 2000).

Lozada et al. (2003) analizaron la difusión del virus de la fiebre porcina clásica en una zona porcícola de México que contaba con una población de alrededor de 5,000 cerdos/km2. Estudiaron 37 granjas y determinaron que el virus entró a la granja índice debido a que el dueño introdujo cerdos infectados y a partir de ésta, en pocas semanas se contaminaron trece más, y con el tiempo alcanzó a la mayoría de las piaras de esa región. El factor de riesgo más significativo para que las piaras se contaminaran fue la cercanía de menos de dos kilómetros de una infectada. No fueron factores protectores para la piara el que los animales estuvieran vacunados o que hubiera una buen bioseguridad. En las piaras vacunadas los cerdos cuando se infectaban casi no presentaban signos clínicos y la enfermedad sólo se manifestaba como mayor número de cerdos de bajo peso, peludos y más mortalidad. Se concluyó que el virus de la fiebre porcina clásica cuando entraba a una zona de muy elevada densidad porcícola, lentamente infectaba a todas las piaras sin importar que estuvieran vacunadas o que en la granja tuvieran implementadas medidas de bioseguridad.

La circulación de microorganismos en las regiones porcícolas se pudo observar cuando apareció el PRRS en México. El virus fue afectando las piaras susceptibles y se fue difundiendo hasta alcanzar la mayoría de las cuencas porcinas.

La conclusión es que las medidas de bioseguridad no funcionan si la granja se encuentra rodeada de piaras infectadas y que los productores se deben organizar para eliminar las enfermedades importantes en todas las granjas de la región.

  • Bouma, A., Eblé, P., Bloemraad, R., de Kluijver, E., de Smit, H.: Erradicación de la fiebre porcina clásica en Holanda. El brote de 1997-1998. En, La Fiebre Porcina Clásica en las Américas. Morilla, A., editor. INIFAP, IICA, FUPPUE, México. 104-111, 2000. (Artículo)
  • Lozada, A., Estrada, E., Diosdado, F., Socci, G., Carrera, E., González-Vega, D., García, H., Morilla, A.: Estudio epidemiológico de la fiebre porcina clásica en granjas del altiplano de México. Téc. Pecu. Méx., 41(3):261-274, 2003. (Artículo)